El uniformado fue capturado en su unidad, el puesto policial Nº 5 del puente sobre el río Aquidabán, camino a Bella Vista Norte, en el departamento de Amambay, el martes último.
El operativo estuvo a cargo de un equipo de agentes de Investigación de Delitos de Asunción, quienes llevaron luego al detenido a su casa de Yby Yaú, departamento de Concepción, de donde recuperaron G. 32 millones y un revólver sustraído de uno de los custodios asaltados.
El fiscal Sánchez confirmó ayer que la principal prueba contra el suboficial García Muñoz es que sus huellas dactilares quedaron por la patrullera Mitsubishi Tritón que fue secuestrada para ingresar a la firma y perpetrar el golpe.
El
representante del Ministerio Público resaltó que el detenido se negó a
aportar datos sobre el insólito robo, pero que de todos modos fue
imputado por robo agravado y asociación criminal.
La jueza Gricelda
Caballero resolverá hoy si envía a la cárcel de Tacumbú o a la
Agrupación Especializada al uniformado arrestado.
Un fusil AK-47
De
acuerdo con los datos obtenidos, el policía Adán Avelino García Muñoz
vino exclusivamente desde Amambay, en su día libre, para perpetrar el
multimillonario robo a la base de “Guardián SA”.
Trascendió que el
líder de la banda le entregó al uniformado un arma, que sería el fusil
AK-47 que aparece en el video del golpe.
De momento, el sospechoso se
niega a hablar de sus cómplices, aunque se cree que habría más policías
involucrados, así como un grupo de exconvictos reagrupados que también
fueron ayudados por los mismos empleados de la firma afectada.
El agente planteó ir a la Agrupación Especializada, porque dijo temer por su vida en Tacumbú.