Riesgos de la automedicación
Fecha de Publicación: 03-08-2012

La automedicación es una práctica que, aunque frecuente, es un problema sanitario que puede generar problemas de salud a largo plazo que tienen el potencial de ser irreversibles.

Tendencia creciente

Basta ver el espacio que ocupan los medicamentos de venta libre en la góndola de un supermercado para comprobar que cada día hay más opciones para tratar síntomas menores, sin embargo el asunto es más complejo que escoger, pagar y llevar.

La automedicación se da cuando una persona asume el cuidado de su propia salud intentando mejorar, prevenir o limitar alguna molestia causada por enfermedades o accidentes, por ejemplo cuando se compra un ungüento para tratar lesiones o consume un analgésico.

Complicaciones frecuentes

En el tipo de complicaciones que pueden darse gracias a esta práctica están: crisis hipertensivas, cefaleas crónicas, resistencia a los antibióticos, úlceras gástricas, arritmias cardíacas e incremento en el riesgo de sangrado que pueden darse cuando un principio activo se mezcla con uno más dentro del organismo, por mencionar sólo algunos de los problemas.

Otro de los problemas que puede presentarse está relacionado con los efectos secundarios. Por ejemplo, el ibuprofeno alivia los dolores pero, tomarlo durante largos periodos, perjudica el funcionamiento de los riñones. Además la automedicación constante con analgésicos puede disfrazar síntomas que indiquen problemas más graves que demanden tratamiento inmediato.

El médico de confianza debe recibir información acerca de los medicamentos que el paciente esté consumiendo, así no se trate de aquellos que deben ser comprados con fórmula médica e incluso si no lo preguntan. Esta información es muy importante para evitar la interacción medicamentosa, consecuencia generada por la presencia de varias sustancias dentro del cuerpo que pueden cancelarse o potenciarse entre sí.

Uso inadecuado y abuso de sustancias

Estos términos suelen confundirse por lo que es preciso definirlos para entender sus diferencias:
Uso inadecuado: El medicamento se utiliza con una finalidad médica pero de un modo incorrecto, por ejemplo al tomar antibióticos solamente durante tres días así la receta diga que deben consumirse durante una semana completa.
Abuso de sustancias: Se refiere a la utilización que no busca la mejoría o el cuidado de la salud. Cuando los medicamentos no son de venta libre y tampoco son recetados para la persona en cuestión, es tan ilegal como tomar drogas ilícitas.
Algunas personas experimentan con medicamentos porque creen que las ayudarán a divertirse más, a perder peso, a encajar en determinado grupo, a dormir mejor, a acabar con la ansiedad e incluso, a estudiar o trabajar con más eficacia.


Dentro de los medicamentos de los que más se abusa están:
  • De analgésicos: 
  • De ansiolíticos o tranquilizantes
  • De antibióticos
  • De antigripales
  • De antidiarréicos

Tanto el uso inadecuado como el abuso de medicamentos deben evitarse ya que su práctica prolongada, alejada de las recomendaciones farmacéuticas, puede acarrear daños irreparables en el organismo así como puede generar adicción entre otros trastornos.

Galeria de Imágenes