El sentido del olfato es especialmente sensible y poderoso. ¿Sabías que las esencias aromáticas son capaces de potenciar los sentidos y la sensualidad hasta límites desconocidos? Descubre las combinaciones de aceites esenciales que te asegurarán una intensa noche de pasión.
Son muchos los estímulos que llegan al cerebro a través del olfato sin
que casi nos demos cuenta. El poder de los olores, su capacidad para
evocar recuerdos o para producir sensaciones relajantes o estimulantes
es algo que se conoce desde la antigüedad. Lo que hoy llamamos
aromaterapia es el uso de determinadas
fragancias para conseguir una reacción física y mental concreta.
Los aceites esenciales son la base de la aromaterapia. Se extraen de
flores, árboles (corteza, raíz y hojas), hierbas, frutas… y como su
nombre indica son la “esencia” de esa planta, donde se concentran todos
sus principios activos y características propias. Algunas poseen
propiedades relajantes y sedantes, otras ayudan a reactivar la
circulación tonificando el organismo, siendo incluso beneficiosas para
combatir determinadas dolencias y algunas, muy especiales, son capaces
de dejar al descubierto
nuestro lado más sensual, haciendo que la
líbido despierte ante un determinado e irresistible aroma.
Son varios los ingredientes necesarios para crear el ambiente perfecto de una romántica velada:
luces tenues y agradables, tal vez una suculenta
cena, algo de
música suave…
y el complemento indispensable a todo ello es una fragancia que consiga
que os sintáis a gusto, relajados y, poco a poco, irremediablemente
atraídos mutuamente. Ese agradable olor que respiráis sin notarlo irá
actuando en el cerebro, en el subconsciente, desplegando de manera sutil
su poder estimulante y
afrodisíaco, y
provocando sensaciones difíciles de controlar.
Entre los aromas más “poderosos” hay que destacar el aceite esencial de:
Jazmín
Perfecto para una velada que recuerde a “Las mil y una noches”, esta
delicada flor procedente de una planta trepadora de origen árabe posee
un aroma intenso, persistente, con un toque dulce muy agradable. Muchos
aseguran que es
el olor más “femenino”, el que más puede atraer a un hombre. Efecto relajante, envolvente y capaz de potenciar la sensualidad.
Canela
Huele tan bien como sabe. Al igual que resulta un excelente afrodisiaco natural a incluir en un
postre
especial, perfecto como final de una cena romántica, su aceite esencial
desprende un olor cargado de sensualidad y rico en matices.
Estimula el sistema circulatorio y despierta sensaciones placenteras en el cerebro. Como consecuencia, la líbido aparece en escena.
Jengibre
Tiene un olor fuerte, de potente efecto estimulante, capaz de elevar de
manera imperceptible la temperatura corporal (y ambiental). Funciona
como
excelente antidepresivo, tonificando cuerpo y espíritu. Su particular aroma hace que resulte más agradable combinado con otros aceites como el de canela o lavanda (más suaves).
Sándalo
Originario de la India, se le atribuye la
capacidad de atraer energías positivas
y de proporcionar armonía y equilibrio espiritual. Excelente relajante
que ayuda a abrir la mente y a eliminar barreras y prejuicios. Su aroma
es fácilmente reconocible, intenso y muy sensual. Hace siglos, las
mujeres de la India utilizaban las hojas de este árbol sagrado para
perfumarse y
atraer al sexo masculino.
Ylang Ylang
El aceite esencial de este árbol tropical tiene merecida fama de ser un
potente afrodisiaco. Su olor dulce y suave combina genial con el jazmín,
la esencia de rosas y el sándalo. Posee
efectos relajantes capaces de hacer desaparecer la ansiedad y el estrés que en ocasiones dificultan las
relaciones sexuales.
Una vez eliminadas las tensiones, entra en juego otra de sus
cualidades, su acción tonificante para que él “despierte” con energías
renovadas.
Bergamota
Se usa desde la antigüedad
para levantar el espíritu… y algo más. Su aroma cítrico combina genial con otros florales como el jazmín, lavanda o rosa.
Vainilla
Ya desde la antigua Grecia se le consideraba un potente afrodisiaco, con su fragancia envolvente que
invita a dejarse llevar.
Secreto de dioses para algunos, la esencia de vainilla desprende
tranquilidad, familiaridad y un aroma que potencia los olores naturales,
algo que hace despertar los instintos más básicos.