“Espero que se haga justicia. Estoy muy tranquila porque sé de mi inocencia”, afirmó la diva al llegar a los tribunales. “Creo en la justicia argentina, creo en mi país.
Creo en los abogados paraguayos que me defendieron, pero después se transformó la causa en algo muy raro”, indicó, y agregó: “No se puede en un caso como el mío hacer lo que están haciendo”
Cuando le preguntaron por Luciano Garbellano aseguró que no pone "las manos en el fuego por nadie".