Al menos 15 personas, en su mayoría musulmanes chiíes, han muerto hoy lunes y otras 55 han resultado heridas tras la explosión de una potente bomba en el noroeste de Paquistán, cerca de la ciudad de Parachinar en la frontera con Afganistán.
Funcionarios y fuentes locales han informado que el incidente ha tenido
lugar después de que estallara un coche bomba en una zona comercial de
la ciudad.
Las fuerzas gubernamentales han declarado el toque de queda en esta ciudad, cuya población en su mayoría es chií.
Hasta el momento, ningún grupo ha reivindicado la autoría del hecho,
no obstante, el grupo Taliban ya había amenazado con llevar a cabo
atentados en esta zona.
Situado a unos 290 kilómetros (180 millas) al oeste de la capital
Islamabad, Parachinar es la principal ciudad de la región tribal de
Kurram y se considera una base principal para el grupo Tehrik-e Taliban
(TTP) relacionado a las bandas extremistas.
Al parecer, el número de muertos aumentaría ya que la mayoría de los heridos se encuentra en estado grave.
En los últimos años, los militantes paquistaníes afiliados a
Taliban y al-Qaeda han lanzado una campaña violenta contra los
musulmanes chiíes, provocando la muerte de cientos de ellos
Los dirigentes chiíes del país asiático han pedido al gobierno que
forme una comisión judicial para investigar el derramamiento de sangre.
La matanza de chiíes de Paquistán ha causado que los países
regionales e internacionales, entre ellos Irán, expresen su preocupación
respecto a la violencia mortal en curso.